Pasé años creyendo que la razón por la que mis fotos no se veían como las de los fotógrafos que admiraba era por mi sensor. "Si tuviera una Leica", pensaba. O "si tuviera el último lente G-Master".
Me equivocaba. El equipo es un multiplicador, pero si multiplicas por cero, el resultado sigue siendo cero. La visión es la base.
EL CASO CABIMAS.
Viniendo de una ciudad como Cabimas, donde el equipo profesional es un lujo escaso, aprendí que la luz y el momento no preguntan qué marca de cámara tienes. Esta foto de abajo la tomé cuando entendí que el storytelling es técnico, pero la visión es humana.
50mm f/1.4 Zeiss
ISO 100 · f/2.0 · 1/500s
Luz natural lateral.
Cero trípode.
Cero asistentes.
No se trata de los megapíxeles, sino de cómo los usas para guiar el ojo del espectador.
MENOS GEAR, MÁS OJO.
Mi flujo de trabajo actual es minimalista. Una cámara, un lente, y un sistema de organización automatizado. Nada más.